Los libros nos insinúan las cosas, y son nuestros impulsos primitivos los que adornan con nuestros matices personales a las ideas y símbolos que expresa el escritor. La literatura es poderosa porque mueve a nuestra imaginación, y es en mi personal punto de vista, la reina de las artes.
Pero el cine, independientemente si le es fiel o no a lo que originalmente fue escrito, es un regalo a los sentidos. No es un arte, sino la combinación de varias de ellas.
En el cine están presentes la pintura y la fotografía. Cada toma, cada escena con su distribución de sus colores y formas. Una película son muchos cuadros, muchas pinturas.
Los actores. El cine es hijo del teatro. Cada uno de los actores que intervienen en una película es un artista que se entrega y da mucho de sí mismo para poder expresar sentimientos y emociones reales. Y esto es enorme.
También está la música, tal vez la más vieja de las expresiones artísticas. Es una compañera inseparable del cine. Incluso cuando el cine era mudo había bandas musicales que tocaban para acompañar las imágenes de la pantalla.
Y encima de todo esto un filme aún nos está contando una historia. Está basada en un guión, es decir, en el trabajo de un escritor.
